Le recomendamos su lectura al "ingeniero" Macri, a ver si aprende algo:
Por José Pablo Feinmann
La derecha ignorante y torpe que pretende gobernar en la Argentina ha cometido otro de sus grandes desatinos. Más grave que el del policía Palacios con el que pretendía cuidar nuestra seguridad. Más grave que la designación del desdichado y resentido Abel Posse, lleno de odio hacia los jóvenes. No, este error ofende profundamente a nuestra cultura y a la concepción de la defensa de la vida en la Argentina.
Aclaremos: ¿por qué El Eternauta es el símbolo de los nuevos jóvenes y también de los veteranos como el que escribe esta nota? Oesterheld nace en 1919. Fue el maestro de nuestra generación. De la generación que creció durante los años cincuenta. Hizo las mejores historietas (o literatura dibujada, como exactamente definió ese arte Oscar Masotta) de esos años. Primero en la revista Misterix, luego en Hora Cero y Frontera. Sé que esto no significa nada para el político joven, tan joven que lo desconoce todo, que gobierna la “culta” ciudad de Buenos Aires, que lo ha preferido dos veces contra un verdadero, auténtico intelectual como lo es Daniel Filmus. Pero eso ya está. Ahora tenemos al pibe, al hijo de un sólido hombre de negocios que ha acumulado una fortuna tan enorme que puede imponerlo todo o casi todo (aunque, según creo, no se siente muy orgulloso de su vástago, de su eterno recién venido al mundo, que ni hablar sabe, ya que tienen que soplarle al oído lo que debe decir). Detengámonos en este aspecto (no lateral) de la personalidad del joven Macri: a él le soplan al oído porque ignora el ABC del arte de la política. Simplemente estaba más cómodo en las farras de los noventa que en la densidad histórica de la América latina del siglo XXI. Como a él le tienen que “soplar”, supone que a los jóvenes de La Cámpora o del Movimiento Evita y otras agrupaciones también “les soplan”. Les soplan los perversos que quieren hacer de ellos otra cosa de lo que deberían ser. Y ellos (al ser ya eso que no “deberían ser”, al haber sido sometidos por el Mal) les “soplan” a los otros niños lo que a ellos les soplaron, tratan de convertirlos en lo que ellos son, tratan de infiltrarse en sus mentes. La palabra infiltración es la palabra fundante de la derecha, sobre todo en el campo de la educación. Cuando mataron (en 1976) a los curas palotinos de la iglesia de San Patricio, los carniceros escribieron en las paredes: “Esto les pasa por envenenar las mentes de nuestros jóvenes”. Uno se pregunta: ¿no harían lo mismo si pudieran? Posiblemente: la derecha es tan cruel como cada coyuntura se lo permite. Ya habrá algún organismo que tiene bien anotados en un fichero infame los nombres de los que tratan (hoy) de robarles lo que “esencialmente” les pertenece: la Patria, que es “la casa”. Y si algo quieren es eso: que no les tomen la casa.
Veamos: tratemos de que el pibe entienda. Oesterheld (salvando las terribles barreras ideológicas) fue, para mi generación, nuestro Walt Disney. Sólo que no era macartista, ni la jugaba para el lado del imperio. Pero fue alguien que deslumbró, que iluminó nuestra imaginación, que la disparó hacia lo infinito. Hoy, todavía, yo podría dibujarle al pibe un Sargento Kirk en menos de cuatro minutos. Me inscribí en una Escuela de Dibujo, a los seis o siete años, para poder hacerlo. También podría dibujarle un Pato Donald, porque también lo amé de niño, y a Mickey (menos) y al Super Ratón: muchísimo. (Le puedo dibujar un Súper Ratón en tres minutos. Cuando quiera se lo hago. Así se entretiene con héroes que le seguirán gustando, ya que puede entender sus adorables andanzas, no las de Juan Salvo. No se preocupe: a mí también me gustan, ya que nunca dejaré de ser un niño.) Pero (además de serlo) crecí, sufrí, me hice hombre y nunca olvido, sobre todo, a Juan Salvo y sus compañeros. Primero me enamoré del Sargento Kirk, un desertor del Séptimo de Caballería que tomaba una decisión que marcaría su vida: elegía estar con los indios y no con su ejército. Elegía estar del lado de los indios. Vea, eso nos enseñó Oesterheld: a estar del lado de los indios, de los que siempre pierden, de los desplazados, de los masacrados, de las víctimas. Max Horkheimer decía: “Sólo una historia merece ser escrita: una que siempre mire desde el lado de las víctimas”. (Otro día le explico quién fue Max Horkheimer. ¡No le voy a hablar de la Escuela de Frankfurt cuando está en juego la vida del Eternauta!)
Hacia fines de los cincuenta (vea, fue el 4 de septiembre de 1957), en Hora Cero, aparece El Eternauta. La historieta era más que novedosa. Ante todo, sucedía en nuestro país, en Buenos Aires. Por esos años estábamos también subyugados por las revistas mexicanas. Que copiaban a las de EE.UU. y traían a los personajes de los dibujos animados. Pero esto era distinto, otra cosa. Era una historieta “para grandes”. Oesterheld ya nos sentía crecidos. Y nos largaba El Eternauta para que entendiéramos las asperezas de la vida. Juan Salvo (el argumento se sabe) juega al truco con sus amigos en la buhardilla de su casa. Empieza a nevar. Esa nevada mata. En 1982, en SuperHumor, escribí una nota que se llamaba “La nieve de la muerte cae para todos”. Ya identificaba a la nevada asesina con la dictadura de Videla. En 1981, en Medios y Comunicación, Juan Sasturain había publicado su memorable Carta al Sargento Kirk. Cuando le habla de Oesterheld, el viejo, le dice que le fue mal. Que siguió siempre eligiendo a los indios. Pero “perdió amigos, el buen nombre en las editoriales, cuatro hijas. No es mucho en un país lleno de sangre; es demasiado para un hombre solo”. A partir de 1975 (le aclaro, pibe, para que vea qué difícil es todo), no estuve de acuerdo con los indios a los que se unió Oesterheld. Me fui con otros. Pero el Gran Cacique se había muerto y la confusión era muy grande. Entre otros motivos, porque el Gran Cacique también se había equivocado, y mucho. Decían que estaba enfermo. Pero su enfermedad tenía una sintomatología que siempre lo llevaba a cagarnos a nosotros, los indios jóvenes que lo habían traído al país. No sé si hay síntomas de izquierda o de derecha, pero le aseguro que los del viejo eran de derecha. Y que nos jodió fiero. Sin embargo, Oesterheld siguió con otros pequeños caciques de una pequeña tribu a la que ya no seguían las grandes mayorías de las grandes tribus que el Gran Caudillo, al menos, había sabido convocar. En fin, ésta es una cuestión interna. A usted le interesa otra. Que no les arruinen la mente a sus pibes, ahí, en las escuelas. Le cuento un poco más. Sasturain termina su Carta a Kirk de un modo positivo y (¡ya lo creo!) corajudo para los años que corrían: lo invita a volver a luchar. “Supongamos (...) que hay algo urgente por hacer y con sentido: salvar a la muchacha, defender a los indios o cualquier otra causa abierta. En eso estamos.” La nieve que empieza a caer en marzo de 1976 cae para todos y a todos mata. No pregunta, asesina. No hay justicia. Ni para los indios que eligieron pequeños caciques que se fueron a pelear desde la distancia, una gran, gran distancia protectora. Ni para los indios que murieron en insensatas contraofensivas que los soldados de la caballería enemiga, racista y criminal exterminó de la peor manera. Ni para los indios que no teníamos caciques, pero tampoco paz. Porque estábamos en el país de la muerte. Ese país era el de nueva nevada. Todos los que la nieve mataba eran inocentes. Porque la nieve asesina no preguntaba, no tenía ni respetaba leyes; culpables eran todos. Mataba sin juicio previo. Sin fiscales ni defensores. Y los indios que caían no regresaban jamás. Sus familias pedían por ellos y nada. No había un cuerpo sobre el que llorar. Una tumba donde ofrecerle reposo y llorarlo y hasta rezarle o hablarle, locamente hablarle. Así se fue Oesterheld. Se lo llevaron, lo desaparecieron. Y a sus cuatro hijas: Beatriz (19 años), Diana (24), Estela (25) y Marina (18). En cautiverio, se dice (y seguramente es cierto: aunque, ¿puede usted concebir un sadismo tan exasperado, pibe, cree que algo de esto yace en cualquier mensaje que provenga de El Eternauta o del Nestornauta que tan obsedido lo tiene?), le mostraron, con macabra prolijidad, las fotos de los cadáveres de sus cuatro hijas. ¿Cuánto tiene que sufrir un hombre? ¿Cómo la bestialidad humana, el asqueante sadismo, el placer por el dolor del otro, pueden llegar a atrocidades tan inconcebibles? Acláreme ese punto, por favor.
Nuestra generación amó a Héctor Oesterheld y se crió leyendo sus excepcionales historias, su literatura dibujada. Ahora, mañana mismo, voy a seguir dando un curso que trata sobre la literatura en tanto compromiso político. Los grandes autores que he elegido son: Borges, Walsh y Oesterheld. Creo que es la primera vez que Héctor Germán está ubicado donde merece: entre los más grandes escritores de nuestro país. El Eternauta es, para nosotros, el símbolo del héroe que lucha junto con sus amigos contra la Muerte. Luego conocimos esa Muerte. La padecimos. Perdimos amigos. Familiares, muchos se fueron. O fuera del país o arrojados vivos al Río de la Plata, cuyas aguas, desde entonces, son símbolo de la muerte. Los hijos de nuestra generación encontraron –por fin– un político que les pareció primero confiable, luego querido y después se les murió. Ese político –en un 25 de mayo de 2005– dio un discurso y la televisión lo tomó en primer plano y detrás de él estaba... ¡la madre del Eternauta! ¿Puede creerlo, pibe? Estaba Elsa Sánchez de Oesterheld, que lloró a su marido (al que culpó durante mucho tiempo y al que luego entendió y hoy ha vuelto a amarlo), que lloró a sus cuatro hijas, a un yerno y a un nieto. Estaba porque ese político sabía quién era. Nadie, ningún periodista, al día siguiente, sacó una nota sobre el hecho. No reconocieron a Elsa. Yo sí, y seguramente otros también. Pero –para alegría de Elsa, que tanto necesita alegría y vida y afecto, en fin: que la amen– publiqué al día siguiente, en este diario por supuesto, una contratapa que se llamaba: Elsa en el palco del 25. Vea, pibe, si de ahí, al menos inconscientemente hubiera surgido un empujón, aunque pequeño, que llevara –con justicia– a identificar a ese político (usted sabe: a Néstor Kirchner, que también se les murió a los jóvenes que tanto lo lloraron) con El Eternauta estaría tan orgulloso que el corazón me golpearía el pecho como un caballo desbocado. (¿Sabe la fuerza, la potencia de un caballo desbocado? Pregúnteles a sus amigos de la Sociedad Rural, que tanto bendijo el golpe que nos llevó a Oesterheld.)
En fin, para resumir y que usted (y quienes lo rodean o, absurdamente, creen que usted puede gobernar si no le soplan) entiendan algo: El Eternauta fue el símbolo de mi generación, de esa “generación diezmada” que Kirchner mencionó en su primer discurso, y los jóvenes de hoy lo saben y han decidido que también sea el de ellos; el símbolo, ¿no? El símbolo de la lucha por un país más justo, más libre, más democrático, que respete de una vez para siempre a todos los indios, a todos los morochos y a toda la buena gente. Ese es el mensaje. Eso significa el tan temido (por usted y sus consejeros: porque usted, y disculpe, sin consejeros: nada) Nestornauta. Nada mejor que ese mensaje de vida y de respeto por el otro. Y de amor por la política como medio de transformar un mundo a todas luces injusto, el mundo que usted representa, y de transformarlo sin violencia (porque la lección se aprendió: con la violencia se pierde porque es el arma más poderosa de los soldados y tienen muchas y tienen una crueldad y un desdén por la vida que nadie de los de este lado podrá tener jamás) y con respeto por los otros y por la igualdad, por la justicia, por el mundo de los héroes anónimos pero unidos, por los héroes como El Eternauta. Ojalá estas líneas sirvan para que usted comprenda a los jóvenes de hoy, que no son los que están de su lado. Aunque, tal vez, hasta ellos entiendan y se vengan para aquí, para el lado de los indios, de los hijos de las víctimas. De Oesterheld.
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miércoles, 29 de agosto de 2012
miércoles, 22 de agosto de 2012
martes, 21 de agosto de 2012
El ministro de educación porteño defendiendo a Patti
El actual ministro de educacion porteño, Esteban Bullrich, creador del 0-800 ALGOHABRANHECHO para denunciar a los que militan, en sus tiempos de diputado defendiendo al represor Luis Patti.
jueves, 16 de agosto de 2012
0800 - ALGO HABRAN HECHO
La nueva modalidad de persecución ideológica PRO
¿Y ESTO QUÉ ES?
¿Y ESTO QUÉ ES?
Acá podemos ver un ejemplo de como hacer la denuncia:
domingo, 22 de julio de 2012
Alumnos en peligro por un basural que Macri no cierra

En la avenida Varela al 2600, en el barrio de Villa Soldati, se
levanta una "planta de transferencia de residuos áridos", a cargo del
gobierno porteño y la Coordinación Ecológica Área Metropolitana
(CEAMSE). En los papeles, allí se reciben ramas de árboles, tierra y
escombros, que luego son remitidos a los rellenos del Conurbano
Bonaerense. Pero, en lo concreto, el complejo es un verdadero basural,
donde los desechos conviven con roedores, denuncias por irregularidades y
contaminación. Un auténtico "desastre", según definió la Defensoría del
Pueblo de la Ciudad. Y eso no es todo: frente al predio hay tres
establecimientos educativos donde, día a día, 800 chicos están expuestos
a la amenaza sanitaria generada por las 1500 toneladas de desperdicios
que cada 24 horas ingresan a la planta.
Pese al pedido de organismos de control, vecinos y ambientalistas
para que el lugar sea cerrado, y de la promesa de clausura hecha hace
más de un año por el macrismo, hasta el momento todo sigue igual.
La gestión de Mauricio Macri fue advertida sobre esta situación
hace ya cuatro años, en 2008, cuando la Defensoría del Pueblo emitió un
primer informe con las anomalías y peligros vinculados al basural. Allí
se constató la inexistencia de una autorización o estudio de impacto
ambiental que habilitara el funcionamiento del complejo. También se
señaló la acumulación de materiales no permitidos, como residuos
"peligrosos, electrónicos, domiciliarios, tambores de gasoil sobre el
piso sin ningún tipo de acondicionamiento y presencia de derrame de
combustible en el terreno". Esto causaba, de acuerdo con la
documentación a la que pudo acceder Tiempo Argentino, "un riesgo tanto
para la salud de los vecinos como para los trabajadores del lugar". En
abril de 2012, la Defensoría corroboró que, a pesar del tiempo
transcurrido, continuaban las mismas y precarias condiciones. Por esa
razón, recomendó la "urgente clausura" de la planta.Consuelo Bilbao,
coordinadora de la Unidad Política de Greenpeace, explicó a Tiempo:
"Toda esa mezcla con residuos electrónicos, que son los más tóxicos y
contaminantes, es muy peligrosa. Al entrar en contacto con aire, agua o
tierra, el impacto se vuelve impredecible. Eso debe tener una
disposición adecuada y no puede estar a cielo abierto."
El ex legislador Eduardo Epszteyn, secretario de Ambiente durante
el gobierno de Aníbal Ibarra, también denunció esta situación en 2008.
"El Ejecutivo no cambió absolutamente nada. La planta sigue en estado de
precariedad y abandono", afirmó Epszteyn.
Por otra parte, también en 2008, la Procuración General porteña, a
instancias del Ministerio de Ambiente y Espacio Público, había pedido
investigar otras posibles irregularidades. Según la versión de varios
transportistas, se les habría cobrado "peaje" a camioneros que
trasladaban volquetes con materiales áridos. La acusación hizo foco en
dos funcionarios: Alberto Báez, por entonces encargado de la planta; y
Alberto Términe, director general de Limpieza. Ambos fueron denunciados
por presunta violación de los deberes de funcionario público y
exacciones ilegales, es decir, coimas. Y aunque desde Ambiente y Espacio
Público no pudieron precisar el estado actual de la denuncia, lo
concreto es que tanto Báez como Términe siguen trabajando para la
Ciudad: el primero es director del Operativo de Higiene en Vía Pública, y
el segundo se mantiene en su antiguo puesto.
En una recorrida por Villa Soldati, este diario pudo observar las
montañas de desperdicios que se acumulan, tanto dentro como en los
alrededores del complejo. Sucede que, según relataron los vecinos,
muchas empresas de volquetes arrojan escombros y basura en las calles
del barrio con total impunidad. Así lo contó Claudia Carbajal, de La
Veredita, un asentamiento donde viven decenas de familias humildes y que
se encuentra a pocas cuadras del predio. "Pasa a toda hora. Los
camiones tiran la basura en la esquina, a metros de la gente. Hay feo
olor y se llena de ratas", sostuvo Carbajal.
Sólo una estrecha calle separa al basural de tres establecimientos
educativos: la escuela infantil Nº 5, donde concurren niños de 45 días a
cinco años; la Nº 9, para chicos de tres a cinco años, y la primaria Nº
23. En total, son unos 800 pibes, muchos de los cuales viven en villas
de la zona, bajo condiciones de vulnerabilidad.
"Son los principales afectados. La planta genera mucho polvillo y
eso va directamente a las vías respiratorias de los chicos", detalló
Mirtha Alonso, de la Asociación de Vecinos Autoconvocados de Soldati.
En diálogo con Tiempo Argentino, Carlos María Fuente, director de
la escuela Nº 23, pidió el cierre de la planta y agregó: "También se ven
muchos casos de conjuntivitis. Siempre somos el último orejón del
tarro. No quiero hacer de esta escuela un basural, quiero dignidad para
mis alumnos." Otro de los establecimientos afectados es la Asociación
Juvenil Araucana, un centro que alberga durante el día a jóvenes y
adultos con discapacidad mental. "Esto no nos benefició para nada,
porque para nosotros la higiene es una prioridad", aseguraron desde la
institución, también ubicada frente al predio.
Estas denuncias fueron corroboradas por la Defensoría del Pueblo,
como señaló a Tiempo el defensor adjunto Atilio Alimena (ver
entrevista). Según el organismo de control, se está violando no sólo la
Ley General del Ambiente de la Ciudad, sino también el propio artículo
26 de su Constitución, donde queda en claro que "toda actividad que
suponga en forma actual o inminente un daño al ambiente debe cesar".
A finales de 2007, durante la gestión de Jorge Telerman, el terreno
fue cedido en comodato para ser operado por la CEAMSE. Desde la empresa
estatal, además de asegurar que sólo reciben "restos de obra y poda",
sostuvieron que "el predio es administrado por la Ciudad. CEAMSE se
encarga sólo del transporte". Sin embargo, el Ministerio de Ambiente y
Espacio Público porteño, que dirige Diego Santilli, respondió a este
diario lo contario: "La Ciudad sólo se encarga de la puerta. Toda la
operatoria puertas adentro es responsabilidad de la CEAMSE."
Por otra parte, la defensoría afirmó que tampoco existen controles
en relación a las toneladas de desechos recibidos y despachados a los
rellenos del Conurbano, ya que el lugar no cuenta con una balanza que
pese a los camiones. De esta manera, no sería posible establecer con
exactitud el valor que debe pagar a la CEAMSE el Estado porteño.
"Estamos recibiendo más basura y pagando de más. Esto no es una
planta de transferencia. Yo lo llamaría, lisa y llanamente, un
desastre", sostuvo el defensor adjunto Alimena, quien en abril pasado
pidió a la Agencia de Protección Ambiental la "urgente clausura" del
lugar. Además, recomendó al gobierno de Macri que se detengan las tareas
realizadas en el terreno y se proceda a su recomposición ambiental.
Frente a la multiplicación de los reclamos, en marzo de 2011
Santilli había dicho que se iba a concretar la clausura, para lo que era
necesario poner en funciones otra planta similar en el barrio Zavaleta.
"Vamos a cerrar el predio y abrir otro donde se va a formalizar el
trabajo y a controlar más", afirmó el ministro, pero ya pasó casi un año
y medio desde aquella promesa.
"Ahora se comprometieron a que en los próximos dos o tres meses la
planta esté cerrada. Hay que ver si cumplen", señaló Alimena. En
Ambiente y Espacio Público aseguraron que "cuando CEAMSE termine la obra
del galpón para insonorizar el predio, Zavaleta va a operar las 24 hs y
se cierra Varela. Estimamos que va a pasar entre agosto y setiembre".
Mientras tanto, quienes siguen esperando son los chicos y los
vecinos de Soldati, uno de los barrios más postergados en el sur de la
Ciudad, donde el macrismo ya dio largas muestras de desidia.
Alimena: "es un delito ambiental"
Atilio Alimena es defensor adjunto del Pueblo de la Ciudad y
participó de las inspecciones en la planta de transferencia de Villa
Soldati. En diálogo con Tiempo Argentino, el arquitecto aseguró: “Yo lo
llamaría, lisa y llanamente, un desastre.”
–¿Cómo se trata la basura en el predio?
–No hay ningún tipo de tratamiento. Ni siquiera saben qué tipos de
residuos les llega al lugar. Jamás se hizo nada. El día de mañana,
cuando se tenga que hacer algo, van a tener que descontaminar, hacer un
tratamiento y reacondicionamiento ambiental.
–¿Cuáles son los problemas que ocasiona el predio en los alrededores?
–Lo más problemático es todo el polvillo que se levanta y que de
alguna manera termina afectando las vías respiratorias. Hay que tener en
cuenta que frente al predio se encuentran tres establecimientos
educativos. Además, en las inspecciones constatamos la existencia de
residuos peligrosos.
–¿El lugar cuenta con habilitación para funcionar?
–No, porque el primer paso que se tiene que ejecutar es la
realización de un estudio de impacto ambiental, algo que nunca se hizo.
–¿Quién debe entregar esa habilitación?
–El mismo gobierno de la Ciudad, que tiene que hacer cumplir todos
los formulismos que le pide a un tercero, es decir, a la CEAMSE.
–¿Confían en que cambie la situación?
–El año pasado habían prometido la clausura del lugar pero, hasta ahora, la medida no se concretó.
–Por eso emitimos una nueva resolución este año. Ellos asumieron un
compromiso ahora, después de que redujeron el vuelco diurno y sólo
quedó el nocturno. Ese es un primer paso. Vamos a ver si cumplen con el
cierre.
–¿Cómo se calcula cuánta basura entra al predio?
–Nunca se supo. La CEAMSE cobra a la Ciudad lo que pesa en la
entrada del relleno sanitario. Pero en la planta de transferencia no se
pesa nada. Por eso, ya en 2008, dijimos que esto era una animalada. El
gobierno porteño está, desde hace muchos años, recibiendo más basura y
pagando de más.
–¿Quiénes son los responsables de esta situación?
–Hay responsabilidad tanto de la CEAMSE como de la Ciudad. El
contrato firmado a finales de 2007 por el gobierno de Telerman es un
negocio macabro, porque se realizó justo en un momento de un gobierno
saliente. La Ciudad se tuvo que hacer cargo de un hecho irregular, poner
un montón de dinero, incumplir la Ley de Basura Cero. No se pueden
tomar decisiones de ese tipo en el ámbito gubernamental. Esto, aparte de
ser un delito ambiental, es un fraude al erario público.
La palabra
NIÑOS
Son los más afectados por todo el polvo que despide el lugar y daña sus vías respiratorias.
Las claves
* La planta es en teoría una "estación de transferencia" para
escombros, tierra y ramas de árboles, que luego son remitidos a rellenos
del Conurbano.
* Ya en 2008, la Defensoría del Pueblo de la Ciudad advirtió sobre
la presencia de "residuos peligrosos" y otras irregularidades.
* Los vecinos piden la clausura y aseguran que hay camiones que ilegalmente descargan escombros en la calle.
* En marzo de 2011, el ministro porteño de Ambiente y Espacio
Público, Diego Santilli, había asegurado que iban a cerrar el predio.
La cifra
1500 toneladas
Es la cantidad de residuos que ingresan cada día a la planta de
Soldati. Los camiones trabajan durante la noche y la madrugada: desde
las 22 hasta las seis de la mañana.
domingo, 15 de julio de 2012
Los estudiantes secundarios repudian las políticas educativas de Macri

“Una vez más, el macrismo ha decidido tomar un conjunto de políticas que atacan el sentido público de nuestra educación”, reza un comunicado emitido por la Federación que agrupa a los secundarios de la Ciudad.
La FES denuncia una serie de medidas tomadas por el gobierno de Mauricio Macri, empezando por el decreto 1990 de este año, que dispuso cierre de más de cien cursos y grados en las escuelas públicas “generando situaciones de malestar, como el amontonamiento de estudiantes e impidiendo la posibilidad de elegir determinadas orientaciones, como en el caso del Nacional 13 ‘Tomas Espora’”.
Los secundarios también denuncian que el Ministro de Educación de la Ciudad, Esteban Bullrich, “ha decidido cambiar los planes de estudio de las escuelas técnicas y, a contramano de las necesidades del país en un momento de desarrollo productivo, decidió quitar todos los contenidos específicos de los primeros tres años de la matrícula, de manera tal de que el esfuerzo de los estudiantes no pueda estar plasmado en valor de sus títulos”.
Además, alertan por otra lado sobre la no renovación de la licitación del edificio en donde concurren a clases los alumnos del Nacional 10 “José de San Martín”, quienes “ante el peligro de quedarse a la deriva, han decidido la toma del establecimiento”.
El texto de la FES continúa afirmando que “cada una de estas medidas no solo reflejan un carácter privatista, ante el intento de vaciamiento de las instituciones públicas, sino que demuestran la falta de diálogo y el autoritarismo que expresa Gobierno de la Ciudad, ya que en ninguno de los casos se dispusieron a escuchar al a comunidad educativa”.
Otro punto sobre el que se refirieron los estudiantes es la situación que atraviesan los colegios “Carlos Pellegrini” y “Nacional Buenos Aires”, tomados la semana pasada por sus alumnos a raíz de un reclamo por la falta de lugares donde poder almorzar y sacar fotocopias de sus apuntes a precios razonables.
"Desde la FES creemos que no todos los reclamos deben llevarnos a la instancia de la toma, ya que al ser el último recurso que tenemos los estudiantes en nuestra defensa, no puede ser una herramienta que se utilice de manera reiterada, ya que pierde todo su efecto”, afirma el comunicado.
Y completa sosteniendo que “no estando en una situación de urgencia, como la del Nacional 10 o el Nacional 13, no se debe exponer así a la organización estudiantil ante los medios de comunicación, teniendo en cuenta que la intención de muchos de ellos es nuestra ridiculización, y la nuestra no es desfilar por los distintos canales de televisión, sino organizarnos de la mejor manera para que nuestro mensaje sea claro y le llegue de la mejor forma a los ciudadanos de la Ciudad”.
La declaración de la Federación estudiantil concluye haciendo un “llamando a la reflexión, y a unificar y organizar fuerzas" para no permitir "el avance macrista sobre nuestras escuelas públicas”.
miércoles, 11 de julio de 2012
Escuelas técnicas porteñas en estado de alerta

Estudiantes y docentes de las escuelas técnicas porteñas se movilizarán mañana hasta el Ministerio de Educación de la Ciudad. Rechazan las reformas que, para los planes de estudios de las carreras de esa área, impulsa el gobierno de Mauricio Macri. Con el apoyo de directivos y padres, se oponen a las modificaciones que, coinciden, recortan horas a materias técnicas y prácticas, específicas de las carreras, y agregan cargas horarias a asignaturas humanísticas.
En la cartera educativa porteña aseguran que los cambios se hacen de acuerdo con lo establecido por el Consejo Federal de Educación, pero en el Ministerio de Educación de la Nación sostienen que “los diseños curriculares son competencia de cada jurisdicción”. En rigor, lo que dispuso el Consejo Federal es “la homologación de los planes de estudio de todo el país, con un mínimo de 5900 horas en los seis años de estudios, para que los títulos de cada provincia tengan validez en todo el país”, explicó a Página/12 la titular del Instituto Nacional de Educación Técnica (INET), María Rosa Almandoz. “Pero el diseño que ha hecho la ciudad, avanzando con contenidos de cultura general por sobre los contenidos técnicos específicos, no le va a permitir homologar los títulos”, aclaró.
El nuevo plan de estudios fue presentado por el Gobierno de la Ciudad en diciembre del año pasado y publicado en febrero en el Boletín Oficial. Sin embargo, la protesta de estudiantes y docentes los obligó a reabrir la discusión, hace apenas un mes. “Al primer encuentro que se hizo en la Legislatura vinieron más de mil estudiantes”, dijo a este diario el diputado Alejandro Bodart (MST-Proyecto Sur), quien convocó a esa reunión. La reforma, que involucra a las ocho especializaciones de las 38 escuelas porteñas, debe implementarse a partir de 2013. Los estudiantes se organizaron primero vía correo electrónico, luego en reuniones en parques hasta formar la organización Técnicos Autoconvocados. “Se bajó una currícula de manera inconsulta, que baja la cantidad de horas de materias técnicas, como física o química, y nos aumenta las de geografía o biología”, cuestiona Alejandro Bachanian, de 6º año de Electromecánica, integrante del Centro de Estudiantes de la Escuela Técnica Nº 30 Norberto Piñero, de Almagro. “También nos sacan horas de dibujo técnico, y la materia, que es anual, pasa a ser cuatrimestral”, agrega.
“Estamos luchando por algo que nos va a afectar en el futuro. Las reformas de los planes no están de acuerdo con la demanda de técnicos que tiene el país”, sintetiza Ignacio Rosas, de 6º año de Mecánica y miembro del Centro de estudiantes de la Técnica Nº 9 Huergo, de Caballito. “Gracias al apoyo de los diputados Bodart, María Elena Naddeo y Gabriela González Gass, pudimos abrir una ronda de consulta con el ministerio y vinieron los funcionarios a la Legislatura”, destaca.
La directora de Currícula del gobierno porteño, Gabriela Azar, aseguró a Página/12: “Vamos a concertar con los chicos y los profesores el formato curricular y la distribución horaria que deje conformes a todos”. La funcionaria aclaró que asumió el cargo en febrero y no participó de la redacción del plan.
La concentración de estudiantes, docentes, padres y egresados está convocada para mañana a las 13.30 frente al Ministerio de Educación nacional, en Pizzurno 935. De allí, la caravana partirá hacía la Jefatura de Gobierno porteño, en Avenida de Mayo y Bolívar, para finalizar a las 15 en la cartera educativa porteña, en Paseo Colón 255. Allí le entregarán al ministro Esteban Bullrich un petitorio en el que reclaman “la suspensión integral de la reforma curricular en curso” y la apertura de espacios de verdadera participación democrática con representantes de la comunidad educativa”.
“La reforma ha sido inconsulta y sólo se abrió la discusión a partir del reclamo de estudiantes y docentes”, destacó Bodart. “Ni siquiera buscó la opinión de quienes más conocen este tema. No convocó a los docentes, ni a los gremios comprometidos con la defensa de la escuela pública, ni a los diputados de la Comisión de Educación”, concluyó Naddeo.
En la cartera educativa porteña aseguran que los cambios se hacen de acuerdo con lo establecido por el Consejo Federal de Educación, pero en el Ministerio de Educación de la Nación sostienen que “los diseños curriculares son competencia de cada jurisdicción”. En rigor, lo que dispuso el Consejo Federal es “la homologación de los planes de estudio de todo el país, con un mínimo de 5900 horas en los seis años de estudios, para que los títulos de cada provincia tengan validez en todo el país”, explicó a Página/12 la titular del Instituto Nacional de Educación Técnica (INET), María Rosa Almandoz. “Pero el diseño que ha hecho la ciudad, avanzando con contenidos de cultura general por sobre los contenidos técnicos específicos, no le va a permitir homologar los títulos”, aclaró.
El nuevo plan de estudios fue presentado por el Gobierno de la Ciudad en diciembre del año pasado y publicado en febrero en el Boletín Oficial. Sin embargo, la protesta de estudiantes y docentes los obligó a reabrir la discusión, hace apenas un mes. “Al primer encuentro que se hizo en la Legislatura vinieron más de mil estudiantes”, dijo a este diario el diputado Alejandro Bodart (MST-Proyecto Sur), quien convocó a esa reunión. La reforma, que involucra a las ocho especializaciones de las 38 escuelas porteñas, debe implementarse a partir de 2013. Los estudiantes se organizaron primero vía correo electrónico, luego en reuniones en parques hasta formar la organización Técnicos Autoconvocados. “Se bajó una currícula de manera inconsulta, que baja la cantidad de horas de materias técnicas, como física o química, y nos aumenta las de geografía o biología”, cuestiona Alejandro Bachanian, de 6º año de Electromecánica, integrante del Centro de Estudiantes de la Escuela Técnica Nº 30 Norberto Piñero, de Almagro. “También nos sacan horas de dibujo técnico, y la materia, que es anual, pasa a ser cuatrimestral”, agrega.“Estamos luchando por algo que nos va a afectar en el futuro. Las reformas de los planes no están de acuerdo con la demanda de técnicos que tiene el país”, sintetiza Ignacio Rosas, de 6º año de Mecánica y miembro del Centro de estudiantes de la Técnica Nº 9 Huergo, de Caballito. “Gracias al apoyo de los diputados Bodart, María Elena Naddeo y Gabriela González Gass, pudimos abrir una ronda de consulta con el ministerio y vinieron los funcionarios a la Legislatura”, destaca.
La directora de Currícula del gobierno porteño, Gabriela Azar, aseguró a Página/12: “Vamos a concertar con los chicos y los profesores el formato curricular y la distribución horaria que deje conformes a todos”. La funcionaria aclaró que asumió el cargo en febrero y no participó de la redacción del plan.
La concentración de estudiantes, docentes, padres y egresados está convocada para mañana a las 13.30 frente al Ministerio de Educación nacional, en Pizzurno 935. De allí, la caravana partirá hacía la Jefatura de Gobierno porteño, en Avenida de Mayo y Bolívar, para finalizar a las 15 en la cartera educativa porteña, en Paseo Colón 255. Allí le entregarán al ministro Esteban Bullrich un petitorio en el que reclaman “la suspensión integral de la reforma curricular en curso” y la apertura de espacios de verdadera participación democrática con representantes de la comunidad educativa”.
“La reforma ha sido inconsulta y sólo se abrió la discusión a partir del reclamo de estudiantes y docentes”, destacó Bodart. “Ni siquiera buscó la opinión de quienes más conocen este tema. No convocó a los docentes, ni a los gremios comprometidos con la defensa de la escuela pública, ni a los diputados de la Comisión de Educación”, concluyó Naddeo.
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